CUENTO SOBRE LA CONCIENCIACIÓN MEDIOAMBIENTAL



Un día en el campo

La mamá de Pepe y Luis fue a despertarles y en el desayuno les dijo que qué les parecía ir a pasar el día al campo los cuatros juntos, ya que había comenzado la primavera y hacía muy bueno.

Los niños se pusieron muy contentos y desayunaron muy deprisa para irse cuanto antes.                                                                                                                                         

Prepararon la mochila y justo cuando estaban montando en el coche se acordaron de que no tenían chuches. Entonces fueron a comprarlas en un momento.

El camino era corto por lo que aún les quedaba todo el día por disfrutar.  Al llegar vieron el río y también que en la orilla había varias canoas para montar.

-¡Yo quiero montar!- exclamó Pepe.

-¡Que guay yo también!- dijo Luis.

-¡Estupendo! ¡Buena idea! - contestaron sus padres.

Se colocaron los chalecos y comenzaron el paseo. Pepe y Luis eran quienes remaban, y pronto se cansaron de ello.

-¡Es que esto cansa mucho!- protestó Luis

-¡No tengo tanta fuerza, ayúdame papá!- exclamó Pepe

Sus padres les cogieron los remos y les explicaron que era necesario hacerlo manualmente porque si no las canoas tendrían que llevar un motor, y este al funcionar con gasolina contaminaría el río.
-¡Y además así hacemos deporte!- añadieron sus padres.

Se acercaba la hora de comer, por lo que aparcaron las canoas en la orilla y se dirigieron al merendero. Habían llevado bocatas y agua, y como postre tomaron las chuches que habían comprado.

Pepe tiró la bolsa de plástico de las chuches al suelo.

-¡Recoge la bolsa, Pepe!- dijo su padre.

Si todos hiciéramos lo mismo este lugar no estaría limpio y no nos gustaría venir.   Además si las bolsas van a parar al río los peces pueden quedar atrapadas en ellas y morirse o también tragarse algún trozo de plástico, y envenenarse.                                                         Y cuando nosotros comamos ese pescado también podríamos envenenarnos.- les contó su madre.

De vuelta a casa, recordaron el gran día que habían pasado en familia y lo que habían aprendido.

FIN.






NOTA 💥


He tomado como referencia para la creación del cuento el cuadro "El vado" de Claudio de Lorena.

Se trata de un paisaje natural típico del s. XVII en el que no había contaminación. Se pueden observar árboles frondosos, animales pastando en la hierba y un río con agua cristalina y limpia, bebida por estos animales; e igualmente podemos ver una canoa navegando por el río. Esta no está mecanizada por lo que no degrada el medio ambiente.

De esta manera, se busca concienciar a los niños sobre el cuidado y el respeto del medioambiente como consecuencia del actual cambio climático que está sufriendo nuestro planeta. Por eso es importante que conozcan el impacto que provoca la actividad humana en la naturaleza.


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